sábado, 15 de agosto de 2009

Importancia del desarrollo del esquema corporal




El Esquema Corporal es la conciencia que tenemos de nuestro cuerpo, de la situación y relación entre los diferentes segmentos que lo componen y de como el sujeto lo va percibiendo a lo largo de su vida.
Se trata de un concepto de carácter dinámico, se va formando y evolucionando de modo lento y global con los años que abarca a todas las capacidades del movimiento, al mismo tiempo que puede ir variando como consecuencia de alguna enfermedad (patología en la elaboración del esquema corporal).
Podemos, afirmar que el esquema corporal equivale a la representación mental de nuestro cuerpo, con lo que éste se convierte en objeto de conocimiento de sí.
Tal y como afirma H. Wallon, "El esquema corporal es una necesidad; se constituye según las necesidades de la actividad. Es el resultado y la condición de las justas relaciones entre el individuo y el medio".
Los elementos necesarios para una correcta elaboración del esquema corporal son: el control tónico, el control postural, el control respiratorio las capacidades perceptivas y la lateralización.


Un esquema corporal mal estructurado se manifiesta en un déficit en la relación niño-mundo exterior:



Déficit motórico: torpeza. lentitud, incoordinación, mala lateralización.
Déficit perceptivo: mala organización espacial y estructuración espacio-temporal, coordinación visomotora.
Déficit afectivo: inseguridad, baja autoestima, insociabilidad, etc. La noción de esquema corporal se halla también regida por los estados emocionales del individuo como consecuencia de sus experiencias vividas.



En el plano escolar, la mayoría de las veces los trastornos en la configuración del esquema corporal se traducen en problemas para el aprendizaje de las técnicas instrumentales (lectura, escritura y cálculo).



a. Toma de conciencia y representación
Este es un concepto ligado al de esquema corporal, pero no coincidente con él, y cuyo conocimiento y comprensión interesa reflejar es el de imagen corporal.
Tal y como afirma B.J. Cratty (1982), "La imagen corporal del niño incluye todas las respuestas mensurables que el niño formula en relación con las dimensiones, la forma y los componentes de su cuerpo, así como en relación con las capacidades para el movimiento que él advierte en su cuerpo y las interacciones de éste con el ambiente".
Es por tanto esa toma de conciencia, (significado cognitivo) de los diversos componentes del cuerpo y de sus estados y posibilidades de acción, lo que denominamos Imagen Corporal.



b. Organización del esquema corporal
La organización de las sensaciones propioceptivas en relación con las del mundo exterior (exteroceptivas) constituye la base humana del movimiento. Según P. Vayer (1985) esta organización implica:
La percepción y control del propio cuerpo. Interiorización de las sensaciones relativas a una u otra parte del cuerpo y la sensación de globalidad.
Un equilibrio postural económico.
Una lateralidad bien afirmada.
Independencia de los diferentes segmentos con relación al tronco y entre ellos.
Dominio de las pulsiones e inhibiciones: Ligado al control psicotónico y de la respiración. (relajación, respiración)
La educación de todos estos aspectos de la motricidad humana, traducidos en manifestaciones de la personalidad del niño, es lo que constituye la educación del esquema corporal; y su adquisición no finaliza generalmente hasta los 11 - 12 años.



c. Percepción y control del propio cuerpo
La educación del control del propio cuerpo se realiza en dos niveles (Picq y Vayer, 1969):
El de la conciencia y el conocimiento. El niño aprende a conocer las diferentes partes de su cuerpo, a diferenciarlas y a sentir su papel.
El control de sí mismo. Le permite llegar la independencia de sus movimientos y a la disponibilidad de su cuerpo con vistas a la acción.


Autoras: Vanessa Cidoncha Falcon y Erica Dias Rivero

No hay comentarios:

Publicar un comentario